Etiquetas vivas: procedencias, reparaciones y recuerdos
A cada pieza significativa le asignamos una ficha breve con procedencia, materiales, intervenciones y anécdotas. Estas etiquetas, físicas o digitales, acompañan el objeto y orientan decisiones futuras. Si surge una mudanza, una reparación o una rotación estacional, sabremos qué requiere cuidado especializado, qué admite reconfiguración y qué no debe exponerse en zonas de alto tránsito. La memoria operativa se vuelve colaborativa, evitando pérdidas, improvisaciones costosas y arrepentimientos estéticos o funcionales innecesarios.